Bienvenidos a Cal Joan Pau
Nuestra historia, como la de cualquier masovería de Catalunya, está llena de despedidas y bienvenidas. Comienza en 1913 cuando el bisabuelo Josep Calmet construyó la casa con la intención de cederla a una familia de masovers, los Soler–Martí que vivieron allí a cambio de cuidarla y quedarse con un porcentaje del fruto que daba la tierra. Uno de los hijos de esta familia, Jaumet, continuó con el legado de sus padres. Formó una familia con su mujer, Antonia y tuvieron dos hijas: Marina y Rosa. Después de 80 años de disfrutar y sufrir la vida de campo, Jaume enfermó y finamente se mudó a Calaf donde a los pocos meses murió.
La casa, herencia de la familia Calmet, quedó vacía durante años. Esta falta de vida hacía que se fuera deteriorando hasta que, finalmente, en 2004 tomamos una decisión. ¡Queríamos devolver la vida a Cal Joan Pau! Así que decidimos restaurar la casa para poderle devolver su esencia: acoger familias. En la restauración intentamos que conservara el carácter hogareño de siempre, la forma y los volúmenes; añadiendo las comodidades actuales.
Poco a poco Cal Joan Pau iba reviviendo y finalmente, en Agosto de 2006 volvió a abrir sus puertas a la familia de Jaumet y a todos aquellos que vinieron a celebrarlo con nosotros.
Cal Joan Pau es una casa históricamente acogedora y es nuestra voluntad que continúe así por muchos años, alojando a todos aquellos que quieran venir a disfrutar de un entorno natural extraordinario y de una casa restaurada con mucho amor y respeto. Ahora los que la cuidamos, intentamos ofrecer a los huéspedes un espacio donde reencontrarse con en calma y la serenidad de las encinas a la vez que la alegría y libertad del sol, el aire y las conversaciones pausadas.